logo
Home | Dalla redazione | mondo | Termina la cumbre de Durban. Ùnica novedad, el fracaso Onu
Dalla redazione

Termina la cumbre de Durban. Ùnica novedad, el fracaso Onu

 

[de Marica di Pierri para ilmanifesto.it del 9 diciembre 2011] Se concluye hoy en Durban la 17° cumbre de las Naciones Unidas sobre el Clima. Ninguna novedad sustancial ha surgido sobre las grises previsiones, salvo una: el definitivo fracaso del papel de las Naciones Unidas – Se concluye hoy la 17° cumbre de las Naciones Unidas sobre el Clima. Ninguna novedad sustancial ha surgido en Sudáfrica con respecto a las grises previsiones. O mejor dicho, aunque no haya sido respecto al clima, un elemento a destacar hay.

Es el definitivo fracaso del papel de las Naciones Unidas y de las dinámicas multilaterales de negociación.  Lo ha reconocido Ban Ki Moon hace solamente dos días, cuando en la conferencia de prensa ha estado obligado a admitir que estando así las cosas no tiene la capacidad de empujar a los Estados miembros hacia un acuerdo vinculante. Ni tan solo sobre un tema de enorme urgencia como la emergencia climática, que amenaza de meter irreversiblemente en riesgo los equilibrios ecológicos del planeta y los pueblos de rodillas. España

Nada está decidido por tanto, al menos nada que sirva concretamente para contribuir al único objetivo necesario: reducir las emisiones de CO2 para evitar la catástrofe y hacerlo en tiempos ciertos. El protocolo de Kioto, último baluarte normativo vinculante existente, siendo ya de por si poca cosa, llegaba a Durban agonizante. Falta apenas un año para que expire, y la cuestión referente a su prosecución es vital. Después de 10 días de trabajo en el International Conference Centre y ningún serio intento de terapia intensa, Kioto es ya cosa del pasado, como ha declarado el representante del gobierno de Canadá, no a caso uno de los principales contaminadores. El protocolo muere antes de tiempo y sin una sucesión definitiva.

La intención de los gobiernos es aquella de reconducir la crisis ecologista y climática al internos de los mecanismos y las reglas de mercado. Para ello entienden necesarias las asociaciones bilaterales sobre la cooperación económica en el campo de la green economy como base y futuro de la sostenibilidad. Como ocurrió en Cancun durante la 16° Cop, tampoco aquí se ha tomado ninguna decisión oficial, todo se decide en los encuentros y en las cenas organizadas a margen de la conferencias. Pero no es construyendo ejércitos de vehículos ecológicos el modo en que salvaremos el planeta, todo lo contrario. Existe la necesidad de cortar las emisiones y según los sindicatos, movimientos y organizaciones sociales esto puede suceder solamente con un cambio radical de los modelos productivos y del estilo de vida.

Los últimos 4 días de negociaciones han estado caracterizados por la presencia de representantes gobernativos, cerca de 130 han sido los ministros llegados, mientras apenas 12 son los jefes de estado llegados a Durban, ni siquiera uno del G20. Los países del ALBA, la Alianza Boliviana por las Américas, han pedido un esfuerzo mayor a los países industrializados y un sistema de control para garantizar el respeto de los compromisos asumidos. Los estados insulares y África han subrayado la situación de gran vulnerabilidad en la que la crisis climática constringe sus territorios: destinados a ser respectivamente sumergidos o desertificados como consecuencias debastantes a nivel ambiental y social. Sin olvidar que el clima causa la muerte de 350.000 personas al año, ademas de crecientes y siempre mas dramáticos flujos migratorios. Lo tienen claro muchos de los 193 países aquí representados, pero no en grado de hacer escuchar su voz. Lo tiene clarísimo la ciencia, que habla del límite del 2015 para el pico de las emisiones. Lo ignoran en cambio los gobiernos que han apostado por el 2015, o es más por 2020, como fecha para el inicio de un acuerdo vinculante.

Esperamos que no, porqué sería ya demasiado tarde.

Marica Di Pierri, Asociación A Sud

 

Newsletter

Banner
Banner